lunes, 12 de septiembre de 2016

PROYECTO EL INGA-TISALEO PASA POR ZONA DE LAHARES

La red eléctrica que atraviesa zonas cercanas al volcán Cotopaxi presenta este riesgo, según técnicos y autoridades.

Como “una irresponsabilidad de unos pocos técnicos”, califica el geólogo Teofilus Tulkeridis al hecho de que el trazado de la línea de transmisión eléctrica El Inga-Tisaleo cruce por una zona propensa a flujos de materiales volcánicos del Cotopaxi.

Un informe del Instituto Geofísico prendió la alerta: la ruta propuesta por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) para este proyecto pasa por un sector propenso a lahares, a la altura de los ríos Pita y El Salto.

“Eso quiere decir que la línea de transmisión podría ser afectada durante una futura erupción, si los flujos laháricos serían semejantes a los que descendieron por la zona durante la erupción de 1877”, indica el organismo.

Además, menciona “que una buena parte de la línea de transmisión se ubica dentro de la zona más probable de amenaza de caídas de ceniza”, esto es, al noroccidente, al occidente y al suroccidente de la montaña.

De hecho, los efectos de este material son ya conocidos en el país, pues durante la erupción del 16 de agosto de 2006 en el volcán Tungurahua, la línea de transmisión que cruzaba el sector de Juive fue afectada por la ceniza y los flujos piroclásticos, por lo que todo el cableado en ese sector tuvo que ser reemplazado.
“Estoy 100% seguro de que lo hacen de una forma irresponsable.

No pueden decir que no tenían mapas de las amenazas volcánicas, seguramente los tienen”, insiste Tulkeridis en referencia al diseño del proyecto El Inga-Tisaleo, que requiere una inversión de más de 600 millones de dólares.

La Celec, hasta el momento, no atiende un pedido de entrevista realizado por este Diario en relación a los cuestionamientos que varios sectores tienen al respecto. El sistema se compone de cableado y unas torres de 80 metros de altura, que distribuirán en el país la energía que se genera en la central Coca Codo Sinclair.

Plan de contingencia
El subsecretario de Riesgos, Mario Ruiz, exdirector del Geofísico, sin embargo, señala que “es importante que todas las líneas estratégicas tengan una prevención sobre cuáles pueden ser los fenómenos que pueden afectar”.

Ruiz agrega que, si bien obras estratégicas como carreteras o puentes no se pueden dejar de construir en una zona propensa a lahares, siempre debe existir un estudio previo que determine los niveles de afectación y las medidas de mitigación.

“Esto debemos tomar en cuenta antes de la construcción y buscar las alternativas adecuadas y, si no las hay, saber cuál va a ser nuestro plan de contingencia en caso de que venga un lahar”, apunta Ruiz, quien sostuvo que no tiene conocimiento sobre los detalles del proyecto El Inga-Tisaleo en este sentido.

El sistema registraba hasta junio un avance del 82,25%, según la web del Ministerio de Energía, y el cronograma de su ejecución tuvo que ajustarse, pues el año pasado la actividad del Cotopaxi obligó a suspender la construcción del tramo que pasará frente al acceso nororiental del volcán. (RVD) FUENTE: DIARIO LA HORA.

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