lunes, 7 de noviembre de 2016

LOS PRIMOS QUE MANTIENEN VIVA A LA DULZAINA

En el barrio San Miguel de Uyumbuco de Perucho, parroquia ubicada al norte del Distrito Metropolitano de Quito, los músicos y primos Miguel y Gabriel Gordón, que casualmente nacieron el mismo día (22 de agosto), mantienen la tradición de la ejecución de las dulzainas.

Se trata de dos flautas verticales con embocadura de pico. Cada ejecutante peruchano toca las dos a la vez, una con cada mano y las melodías emitidas por este aerófono son sumamente débiles y suenan a dos voces.

La dulzaina es un tipo de instrumento muy usado en la zona central de Ecuador y las que tocan los músicos de Perucho tienen seis orificios de obturación y la otra cuatro.

Herencia
Según el registro ‘Patrimonio Cultural Inmaterial y Sonoro del Distrito Metropolitano de Quito’, el uso de la dulzaina se circunscribe a grupos indígenas y mestizos, aunque en la actualidad es muy restringido; su sonido se escucha aún en las fiestas del Inti Raymi, una celebración sagrada del Sol, que se da en junio.

Incluso, referencias arqueológicas de culturas antiguas del país dan testimonio de que este tipo de flautas dobles ya eran conocidas y usadas desde mucho antes de la invasión española. Para fabricar la dulzaina se usaba como materiales la caña y la hojalata, aunque hay huellas de que también se construían con huesos de cóndor, pero las que utilizan Miguel y Gabriel son de tubos PVC.


Miguel y Gabriel Gordón aprendieron a tocar el instrumento con Antonio Flores, también pariente cercano.

En su testimonio recuerdan que tiempo atrás se entonaba hasta con seis dulzaineros. Interpretan tonos específicos para las fiestas de San Pedro y San Pablo, aunque también han adaptado la música de canciones populares a su formato instrumental.

Las dulzainas que utilizan mantienen las mismas características organológicas mencionadas, a excepción del material, puesto que son fabricadas por ellos en tubos de PVC como se dijo anteriormente.

En su repertorio los primos se deleitan interpretando Carabuela, Píllaro viejo, El toro barroso, Pillareñita, Pajonal y otras tantas melodías andinas, acompañados de los sonidos de un bombo. (IMP/CM)

El dato
Los instrumentos andinos de la actualidad son una huella tangible de los que tenían los ancestros. FUENTE: DIARIO LA HORA.

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